LA DESTRUCCION DE LA INDUSTRIA NACIONAL EN LA GESTION CAMBIEMOS



Industricidio: Macri destruyó a todos los sectores y dejará una crisis difícil de remediar






El Gobierno quiere disimular la crisis terminal que atraviesa la industria. Hace más de un año que se registran sólo cifras negativas y el futuro no parece mostrar mejorías.

El proceso de destrucción de la industria que emprendió Cambiemos desde el 10 de diciembre de 2015 generó una crisis en todas las ramas de la actividad. Aunque el Gobierno quiera instalar que la economía se recupera, hace 13 meses que uno de los puntales de la economía no para de caer.

De acuerdo a lo que informó el INDEC, el índice de producción industrial manufacturero (IPIM) cayó un 6,9% en comparación a mayo de 2018. A su vez, la variación acumulada interanual (acumulada del año respecto a igual acumulado del año anterior) arrojó una contracción del 9,8%.

Así, el desplome se prolongó por 13 meses consecutivos. Las ramas del sector automotriz y el textil reflejaron caídas sustanciales en comparación al mismo mes del año pasado : -25,5% y -14,9%, respectivamente. Ambos sectores fueron los principales perjudicados por el esquema de apertura comercial que incentivó las importaciones desde Brasil.

Pero esto no queda aquí. Si se observan las cifras pormenorizadas por sector desde el inicio de la crisis en 2018, los números asustan. En el promedio de los últimos 18 meses, la caída de la producción industrial fue del 9,8%.

¿Cuál fue el balance del derrumbe en detalle? El segmento Otro equipo de transporte cayó un 49,8%, Maquinaria y equipos 27,4%, Otros equipos, aparatos e instrumentos 25,8%, Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes un 21,5% y la lista sigue.

 LAS CAUSAS DEL “INDUSTRICIDIO”

En diálogo con El Destape, el economista Sergio Chouza explicó los motivos de la baja sostenida en la producción. “Lo que dicen las pymes es que la caída de la demanda fue la clave del pésimo momento, mas allá de otras variables. Cuando la demanda se sostiene hay crecimiento y estabilidad, lo contrario a lo que sucede ahora”, sentenció.

“No hay ningún sector que esté creciendo , ni siquiera los que producen bienes inelásticos, como el alimenticio, cuyas ventas no necesitan postergamiento. Esto es un síntoma claro de la enorme caída del poder adquisitivo”, agregó el investigador en la UBA y la Universidad Nacional de Avellaneda. Así lo reflejan los números oficiales.

Según el último informe del INDEC, el sector industrial registró una utilización de sus instalaciones en abril pasado de 61,6%, frente al 67,6% del mismo período del año anterior.

Respecto al descenso en el uso de la capacidad, Chouza afirmó que la megadevaluación que promovió el equipo económico de Mauricio Macri fue un factor fundamental para entender la crisis. “La imposibilidad de importar insumos afectó a varios sectores. La suba del dólar implicó una disparada que no pudo ser trasladado a los precios, sino a sus márgenes, que tampoco venían siendo importantes”, señaló.

LAS PERSPECTIVAS A FUTURO

Aunque desde Cambiemos se hable de “recuperación”, el segundo trimestre de 2019 ha reflejado una desaceleración. Esto se debe a casi un efecto rebote natural que se da en los ciclos económicos, que en este caso ni siquiera llega a mostrar números positivos en ningún rubro.

Si se comparan las contracciones tras el brutal salto del tipo de cambio a mediados del año pasado con la de los últimos meses, la única diferencia es que la caída pasó de de dos dígitos a sólo uno. Y aún hay ramas de la actividad que siguen desplomándose de una forma más abrupta que otras.

A esta situación hay que agregarle el retrocesos del salario de los trabajadores del sector. Según la Fundación Mediterránea, cayeron este año un 40% con relación al nivel que tenían en 2015, y se ubicaron en torno a los U$S 1.200, de acuerdo con un informe difundido hoy por. La entidad destacó que los ingresos se ubican un 20% por encima del nivel de 2001, durante la convertibilidad.

Con el Gobierno enfocado en evitar un cimbronazo financiero tras las PASO, los industriales seguirán postergados hasta que haya un cambio drástico en el modelo económico.

“Hay cerca de un 40% de ociosidad y un margen para recuperar al corto plazo. Pero volver a poner en valor a la industria será un desafío estructural”, afirmó el economista. Por supuesto, la opción de recuperación sólo se contempla en un hipotético gobierno de Alberto Fernández.

“Básicamente, la inversión para ramas muy tecnificadas, que requieren herramientas para mejorar la competitividad y trabajar la cadena de valor. Más allá del shock de demanda, habrá que dar crédito, ampliar los mercados. Con Macri, muchos de los sectores podrían desaparecer si se profundiza este modelo”, enfatizó Chouza.

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